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Pues señor, heme aquí, intentando actualizar el layout de esta web que tantos sudores y dolores de cabeza me ha dado hasta ahora. No sé para que, porque el feedback es nulo y las estadísticas me indican una media de... ejem... bueno, da igual. Baste decir que llevo poco más de 100 visitas de las cuales al menos 80 son mías... en accesos para comprobar y tal. Penoso.
Dicho sea de paso, en la búsqueda de alguna ayuda con las CSS y similares he encontrado algunas páginas bastante interesantes. Como por ejemplo el blog de D@ssel, que tiene un aspecto visual bastante mejor que éste, todo hay que decirlo. Y encima en PHP.
Así que estoy cogiendo el Araneae y metiéndole mano a la web de mala manera. A ver si esta misma noche puedo subir las modificaciones... o algo parecido.
Hale, a ser buenos.
-- Wayfarer
No llores por mí, Lehendakari... - Mariano Arnal
Un muerto más de Etabatasuna. Éste sabía que irían a por él: bueno, ya le habían avisado un par de veces, y no precisamente con palabras. Y tan claras tenía las ideas sobre las responsabilidades y complicidades que hacen posibles esos desenlaces, que su familia ha rechazado las lágrimas y condolencias de los que creen que tienen algo que ver con este nuevo asesinato por acción, por complicidad, por complacencia o por omisión.
Pero esos son sólo la punta de un enorme iceberg sumergido: cada vez son más los que creen que el oficio del presidente del gobierno vasco no es llorar los muertos que producen sus correligionarios más fanáticos, ni convocar manifestaciones contra ellos. Son ya demasiadas lágrimas para creer en ellas, mucho espectáculo y poca acción. Los que querían dejarse engañar, ya están engañados, y viven encantados y prósperos en su engaño: seguramente a esos más que a nadie están dirigidos esos gestos. Pero los que querían saber la verdad y deseaban que ésta se pareciese al menos un poco a tan trabajadas apariencias, esos están bien desengañados.
Esta vez la cosa ha sido totalmente distinta: se han escuchado palabras que nunca antes habían sido pronunciadas: la hermana del asesinado pronunció de forma clara y solemne sus maldiciones contra los asesinos y sus cómplices. Por primera vez se ha señalado a éstos con nombres y apellidos. Por primera vez las acusaciones han alcanzado de lleno y sin paliativos al Partido y al Gobierno Nacionalista Vasco, con especial mención al máximo dirigente del partido. Por primera vez unos pocos se han atrevido a ponerles voz a unos pensamientos que estaban circulando en silencio pero con enorme fuerza por las mentes de los que se sienten víctimas del nacionalismo, incluso del que se confiesa democrático y se hace llamar moderado.
"Políticos de corazón de hielo que enviáis plañideras tras las pancartas para guardar las formas y para engañar al pueblo", decía la hermana del asesinado en un acto de homenaje a la víctima, al que asistieron varios centenares de héroes: porque sólo los héroes pueden acudir a esos actos. Se arrepentirán por la osadía de rechazar en los actos fúnebres el coro de plañideras oficiales, les replicó ominoso el jefe del partido.
Este último asesinato de Etabatasuna ha provocado en las víctimas un cambio dialéctico profundo: han decidido no callarse lo que piensan, o quizá se les han desbocado los pensamientos a cuya libre circulación habían opuesto una alta presa. Es como si se hubiera roto el muro de hormigón que retenía la violencia de los pensamientos y las palabras para que saliesen con la mansedumbre que le corresponde a la víctima. Esa inusitada libertad de pensamiento y de palabra ha cogido desprevenidos a los aludidos, porque saben que la libertad empieza en el pensamiento, sigue en la palabra y finalmente remata en la acción. No es el acierto o el error, la verdad o la mentira lo que les inquieta, sino la libertad de los excluidos, sobre todo la libertad de opinión y de expresión, que constituye por sí misma la más violenta agresión contra un proyecto cuyo máximo dogma es precisamente el derecho de exclusión, de origen poco menos que divino.
Mariano Arnal
Fuente: Artículo de Mariano Arnal en El Almanaque
