El juego del poder
El poder corrompe. Y además, engancha. Mucho. Si no, que se lo pregunten a la pantalla táctil de mi PocketPC, que ya sufre de varios arañazos ahí abajo a la derecha, justo ahí donde el Pocket Conquest (un muy adictivo clon del RISK) tiene los iconos desde los que se arrastran los ejércitos al campo de batalla. Virtual, por supuesto.
Reconozcamos que, si ya 'bloggear' desde cualquier sitio tiene un cierto morbillo, avanzar conquistando Yakutia desde Kamchatka -cuatro contra dos- en el tren de cercanías es, cuando menos, de absoluto megalómano. ¡Ay, si el gran Napoleón levantara la cabeza!
En fin, voy a ver si me da tiempo a terminar de conquistar el mundo antes de llegar a Móstoles...
-- Wayfarer
